Declaración

DECLARACIÓN

Los que abajo firmamos somos hombres y mujeres militantes del Partido Demócrata Cristiano sorprendidos por las informaciones dadas a conocer por el diario electrónico El Mostrador el día de ayer, que dan cuenta de la condena judicial de un diputado de la Democracia Cristiana por violencia intrafamiliar.

Sobre este punto, venimos en manifestar el pesar que sentimos por haber, como Partido Demócrata Cristiano, respaldado su postulación al parlamento. Pedimos disculpas a todas las mujeres agredidas, y en especial a aquella agredida por uno de nuestros militantes, por haber transmitido la idea equivocada de que se puede ser representante de la DC y ser agresor. Es incompatible y de ello no puede haber dudas.

Llevar las banderas de la Democracia Cristiana debe ser un honor reservado para quienes puedan dar muestras de adhesión a lo que, como movimiento humanista y cristiano, promovemos como ideal de sociedad.

No aspiramos a tener dirigentes impolutos, ni negamos los claroscuros de una vida que nos enfrenta en cada momento a desafíos a la razón y retos a nuestra moral difíciles de sortear, sobre todo en el ámbito personal y familiar. Creemos en el arrepentimiento y la superación, y sabemos que construir comunidad significa también ayudar a levantarse a los que caen. Lo anterior no significa, sin embargo, darles la responsabilidad de representarnos como partido ante la ciudadanía.

La violencia de género no puede ser reducida a un tema de carácter privado y que deba resolverse al interior de la pareja. Tal idea, que rechazamos de manera tajante, sólo ha servido para amparar el abuso y naturalizar lo inaceptable.

Tampoco puede ser una causa exclusiva de las mujeres; es la sociedad toda la que debe avanzar en la defensa irrestricta de ellas, teniendo los hombres igual responsabilidad en la erradicación de la violencia.

Valoramos las declaraciones de camaradas que condenan la violencia venga de donde venga.
Debemos ser claros en que un agresor o agresora no puede ser candidato del Partido Demócrata Cristiana ante ninguna instancia.

En declaraciones ante la prensa, se ha esgrimido por el diputado Ricardo Rincón que la verdad jurídica contenida en la sentencia no se condiría con la verdad material. Esa es una aseveración seria y que pone en tela de juicio nuestro sistema judicial, aun cuando haya sido reformado con posterioridad. Por lo mismo, y porque de ser cierto debe ser fuente de preocupación general, tal aseveración debe ser respaldada con antecedentes.

La condena existe; un Tribunal de la República conoció los hechos, apreció las pruebas y determinó que existió violencia intrafamiliar. La mera insistencia en la negación de los hechos no basta para impugnar una sentencia judicial; tampoco pronunciamientos que pudieran referirse a hechos relacionados, pero con significación jurídica distinta, dictados por otro tribunal, y en un tiempo diverso.

Creemos que los hechos deben ser aclarados, sea a favor o en contra del diputado. En política no rige un principio de inocencia; las explicaciones son siempre necesarias, y más aún en este caso en que existe una condena judicial.

Los antecedentes deben ser puestos a disposición del Tribunal Supremo del partido a fin de que pueda este, en sede disciplinaria interna, atribuir las consecuencias que procedan a lo que se ha resuelto en las sedes civil y penal en que el diputado ha declarado haber litigado. Será éste órgano el que determine si corresponde absolver de sanciones internas al militante Ricardo Rincón, o aplicar las que correspondan.

Quienes firmamos esta declaración seguiremos atentamente la presentación de los antecedentes ante dicho órgano y las que se hagan también ante la Comisión de Ética, confiados en que los hechos serán apreciados en su mérito, sin presiones ni cálculo electoral, teniendo como norte la fidelidad con los principios que nos inspiran.

En cuanto interesados en cautelar la coherencia del partido con nuestros valores, y en transmitir a la ciudadanía claridad sobre el punto, nos permitimos manifestar la opinión de que no basta con que el diputado Ricardo Rincón deje de integrar la Comisión de Familia de la Cámara de la que es miembro. Solicitamos a la Directiva, diputados y órganos del partido democratacristiano apartar a Ricardo Rincón de la bancada de la Democracia Cristiana, mientras no se hayan aclarado los hechos por los órganos que precedentemente se señalan. (*)

Sólo un gesto de esta envergadura podrá aclarar, ante las personas que han confiado en la Democracia Cristiana y nos han entregado su voto, el rechazo irrestricto ante todo hecho de violencia, en todo ámbito, y sobretodo cuando hay desigualdad de fuerzas.

 

(*) Nota: frase destacada fue omitida, por error exclusivo del redactor, en versión publicada anteriormente.

 

Nicolás Muñoz Montes
Josefina Huneeus Lagos
Valentina Insulza
Laura Albornoz Pollman
María Olga Acevedo
Pablo Jaeger Cousiño
Nicolás Hauri
Francisca Hernández
Alexander Kliwadenko
Pía Mundaca Ovalle
Fabián Gil
Enzo Escalona Fuentes
Cristóbal Besnier
José Miguel Burmeister
Luis Delgado Guzmán
Jaime Álvarez González
Patricio Alfaro Toloza
Augusto Wiegand
Andrés Aguilera Guzmán
Ana María Correa López
Juan Ignacio Alarcon Santander
Cecilia González Hansen
Jenifer Torres Catalán
Romina Olmos de Aguilera
Nicolás Azócar Rojel
Sebastián Llantén Morales
Gonzalo Polanco Zamora
Mariella Valdés Avila
Romina Arias Schmidt
Ángela Parra Muñoz
Loreto Martínez Oyarce
Claudia Díaz Galaz
Rodrigo Albornoz Pollman
Mariela Álvarez Yáñez
Leslie Urrutia
Isabel Guzmán H
Claudio Castro
Paulina Díaz
Marianella Huenchor
Cecilia González
Olga Vega
Daniela Navarro Sobarzo
Francisca Ayala Cea
Alejandra López Inostroza
Marcela Carrasco
Lucía González
Anita Martínez Namoncura
Ignacio Vargas Roco
Ana Luz Durán
Patricia Pérez Santiago
Javiera Araya
Diego Varela
Paulina Reinoso Rios
Myriam Verdugo
Isabel Peña Ramirez
Lucía Varas Rojas
Gloria Sepúlveda
Ana Maria Latorre A.
Dario Diaz
Carol Gatica Muñoz
Claudio Reyes Carrasco
Jimena Medina Moya
Carlos Ovando Riffo
Marcelo Santibañez
Daniel Llanos Vilugron
Ana Isabel Pizarro Pereira
Liliana Adasme Aranda
Daniel Romero
Marta Canto
Javier Boncompte Guarda
Cecilia Martínez de la Harpe
Claudia Atenas Soza
Gilda Pino Garcia
Carolina Seguel Gallegos
Gilda Pino Garcia
Paola Berríos Ramírez
Paulina Fernández
Pablo moreno orb
Jesus Rojas Pereira
Roberto Narbona Haschke
Maite Uriarte Muñoz
Irene Celis Ramires
Juan Antonio Puig Valenzuela
Humberto Meza Maass
Aurora Rojas Salgado
María Paz Fernández Garcés
Hector Vidal Villanueva
Abel Contreras Bustos
Irene Arriagada León
Georgina Villablanca Martínez
Patricia Godoy
Ana Maria Latorre A.
María Cayuqueo Herrera.
Daniel Vergara Sandoval
Matías Schöll Mandujano
Marcelo Salazar R.
Ericka Schulz Rodríguez
María Cecilia Gutiérrez G.
Victor leiva
Daniel Castro Yanten
Catalina Depassier
Ada Ramírez Espinoza
Marcela Pineiro
Claudia Pizarro Peña
Alejandro Landa
Jorge Recabarren Silva
Raul Garcia Bustos
Claudia Pérez Jimenez
Marcos A. Espinoza Galaz
Felipe García riffo
Sebastián Hurtado
Jonathan Díaz
Valeria Gonzalez
Laura Garate Pereira
Melsy González Vásquez
Alejandro Landa
Jorge Recabarren Silva
Raul Garcia Bustos
Claudia Pérez Jimenez
Marcos A. Espinoza Galaz
Miguel Muñoz Barraza
Lya González Gonzalez
Sylvia Reyes Teran
Jorge Gomez Oyarzo
Juvenal Cáceres D.
Patricia Perez Bozo
Leopoldo Carreño Vedia

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